Papiro

El papiro Egipcio

El libro egipcio tuvo siempre la forma de rollo, para leerlo era preciso desenrollarlo, de modo que fuera descubriéndose sucesivamente la escritura, por lo general no se escribían las líneas a lo largo del rollo, sino que se dividían en columnas, por lo que las líneas se acortaban y el libro quedaba dividido en una especie de «páginas», a medida que la tira se desenrollaba, un famoso papiro, que se encuentra en la biblioteca de la Universidad de Leipzig, mide unos veinte metros de largo y contiene 110 páginas, el texto comenzaba en el extremo derecho y, a partir de allí, seguían las páginas de derecha a izquierda.

Los antiguos egipcios, gracias a su nivel de cultura y civilización, descubrieron muy pronto los méritos de tal arbusto y lo utilizaron para necesidades cotidianas casi durante cuatro mil años, la utilización más importante del papiro egipcio en Egipto fue la de ser soporte de escritura, la fabricación de este soporte se realizaba cortando solamente el tallo, se introducía primero en agua, después se le quitaba la corteza verde y se cortaba en tiras de 25 mm de ancho.

La fabricación del papiro

En las aguas pantanosas y estancadas del delta del Nilo crecía con profusión en la antigüedad una planta que los griegos llamaron papyros, nombre de significado desconocido.

Pertenece a la familia de las ciperáceas y es bastante escasa en la actualidad, los egipcios la empleaban para muchos usos, pero lo que nos interesa aquí es el que se le daba al tallo, este es triangular y puede crecer hasta una altura de varios metros.

Se cortaba la médula en finas tiras que después de secas se disponían en capas paralelas superpuestas por los bordes, añadiendo perpendicularmente a ellas otra serie de tiras, por medio de golpes y el humedecimiento con agua del río se obtenía una materia compacta, la adherencia entre las capas ha sido sumamente resistente, como lo demuestran las hojas de papiro hoy en existencia y en las cuales las dos capas permanecen unidas.

Después de haber combinado así las tiras en forma de hojas, se procedía a encolar éstas, para evitar que se corriese la pintura; se las secaba al sol y se las pulía, para lograr una superficie tersa.

Una vez terminada, si la calidad era buena, la hoja era muy suave y muy flexible, cualidades que por regla general se han conservado sorprendentemente a través de los tiempos, las hojas sueltas se pegaban de izquierda a derecha en largas fajas, la producción de papiro parece desde tiempos muy tempranos haber sido realizada como una fabricación en serie, para ser adquirido.

Como el papel en las fábricas de hoy día, en grandes partidas, de las que se cortase el trozo necesario en cada caso, Por lo general se empleaban fragmentos de unos 15 a 17 cm. de altura; sin embargo, se conocen, de tiempos posteriores, formatos tres veces mayores, las mejores calidades tenían un tono amarillento, o casi blanco, las inferiores, un color más o menos pardo.

Como en el antiguo Egipto

La elaboración del papiro egipcio ha sido siempre un trabajo manual, aún hoy en día, no es elaborado por máquina alguna por lo que cada hoja es única, y no es igual a otra. Es por lo tanto una obra de artesanía, el gran trabajo de elaboración de una hoja de papiro, se lo mostramos aquí en las siguientes fotografías.

  1. Después de la recolecta de la planta del papiro, el tallo de esta se corta en finas tiras.
  2. Las tiras se colocan en un recipiente con agua.
  3. Posteriormente se colocan de forma horizontal y vertical.
  4. Las tiras deben solaparse ligeramente.
  5. La hoja de papiro se debe guardar entre telas de algodón.
  6. Se prensa y se deja hasta que la hoja este seca.

La planta del papiro

La planta del papiro egipcio es de gran belleza, su color puede variar entre un verde muy brillante y un color más amarillento, hay que tener en cuenta que en Egipto, en la época faraónica, disponían de diferentes tipos de papiros.

Desde el más salvaje, que se empleaba en las confecciones de tejidos, hasta una especia semicultivada, que era la empleada en la confección del soporte de la escritura, su tallo es esbelto, pudiendo en ocasiones llegar a alcanzar hasta cerca de los 5 metros, e incluso, a veces, superar esta altura.,su parte alta se remata con una flor de grandes pétalos que acaban en diminutas espigas.

La planta del papiro egipcio era conocida en el Antiguo Egipto como djet o thuf, su nombre científico es Cyperus Papirus, de la familia de las Ciperaceas, es originaria de Siria, Palestina y áfrica tropical, habita en el nordeste de áfrica y es propia de lugares pantanosos y riberas.

Se trata de una planta perenne con un rizoma rastrero muy grueso y con tallos que alcanzan los tres o cuatro metros de altura, el tallo es grueso y cilíncrico, liso, de color verde oscuro, Tienen flores insignificantes reunidas en pequeñas espigas, con forma de varillas de paraguas, suele crecer en el agua (embalses, lagos, riveras, etc.), aunque también es fácil de cultivar en macetas en interior.

Si nos animamos a cultivar esta planta, deberemos ponerla en un lugar muy bien iluminado, con una mezcla de tierra de huerto, turba y arena, y regarla abundantemente, así obtendremos bonitas flores al llegar el verano.

TIPOS DE PAPIRO

Antiguamente, según Plinio el Viejo, se clasificaban por su calidad en ocho clases:

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